Cada noche en El Salvador, al menos 10 personas mueren asesinadas. Así comienza el primer reporte radiofónico, de una serie de tres, del periodista de NPR Armando Trull.

Tuvimos la oportunidad de hablar con Trull cuando aún se encontraba montando los reportajes radiofónicos y nos confesó que regresaba abrumado de una experiencia periodísticamente rica y humanamente agotadora. Las historias de los jóvenes sin esperanza en un país violento y hostil para su futuro, dijo Trull, era lo que llevaba a tantos menores a llegar a Estados Unidos y a muchas madres a ponerse en manos de los “coyotes” como única esperanza.Del lunes 6 al miércoles 8 de octubre, Trull le contará a su audiencia en la región de Washington, DC, Maryland y Virginia, el resultado de un viaje periodístico al país centroamericano. El trabajo cuenta con tres piezas: la primera analiza como “la violencia de las maras impulsa la diáspora”, la segunda habla del conflicto armado que arrasó el país en la década de los años 80 y su vinculación a la violencia actual; y termina con un programa titulado “Destellos de Luz en la Oscuridad”, donde se destacan iniciativas de paz y desarrollo.

“ Tuve la oportunidad de hablar con una investigadora que lleva tiempo trabajando en el tema y que se comunica habitualmente con estos niños que llegan solos a la frontera y la mayoría le dicen que la razón principal por la que se van de su país es la violencia”, explicó Trull. “Una violencia que los acecha a diario, una violencia que viene de las maras que controlan sus vecindarios, sus colonias como le dicen en El Salvador… las maras que controlan también las colonias aledañas y que los ven como sus enemigos y, hasta cierto punto, huyen también de las propias autoridades”.

Comentó Trull que muchos jóvenes le contaron que la policía los estereotipaba y, en lugar de protegerlos, los acosaba como si fueran mareros.

Trull habló con José, un ex marero de San Salvador que vivió en el área metropolitan de Washington antes de ser convicto y deportado. José le contó sobre sus actividades y que “las maras son como un virus” que se propaga a gran rapidez.

En 2012 el gobierno de El Salvador estimaba que había unos 30 mil miembros de maras en el país, explica Trull en el primer episodio de la serie radiofónica. Pero al añadirse los familiares y asociados de todo tipo, se estima que cerca de medio millón de salvadoreños tienen alguna vinculación con las maras.

Es decir, el 10 por ciento de la población. Un virus.

“Para entender El Salvador de hoy, uno debe entender su guerra civil”, así comienza Trull el segundo reporte en el que se cuenta el asesinato del arzobispo Oscar Romero el 24 de marzo de 1980. A ese crimen siguieron 12 años de guerra, 80 mil muertos, medio millón de desplazados y otro medio millón abandonó el país iniciando una diáspora hacia Estados Unidos que hoy continúa.

Una fuente de excepción en este reportaje es el doctor Juan Romagoza —ex director de La Clínica del Pueblo en DC quien tuvo que huir de su país. Hoy Romagoza está de regreso y dirige clínicas comunitarias en El Salvador.

Concluye Trull su viaje periodístico, sociológico y emocional con “una luz de esperanza”, centrando su último reporte en las iniciativas por la paz y la armonía comunitaria.

Trull visitó el Colegio Don Bosco en Soyapango —una de las municipalidades más violentas del país— y conversó con Adam Schmidt de USAID quien le dijo que Estados Unidos estaba invirtiendo en programas como SOLUCIONES para proteger a los jóvenes en riesgo de caer presos de las pandillas.

En la incertidumbre de Intipucá, en la pobreza de Cinquera o en una maquila de San Salvador, el reportero de NPR encontró también mensajes de esperanza y proyectos de futuro.

La serie se emite el lunes, martes y miércoles (6:50am y 8:50am) por WAMU 88.5FM.